La fiebre SUV que tenemos desde hace ya varios años hace que las marcas expriman cada vez más a sus diseñadores y saquen crossover de todos los segmentos posibles. El Volkswagen T-Roc es una buena prueba de ello, con su primo el Audi Q2 en la calle y con su hermano el Tiguan cubriendo las necesidades de un cliente más burgués, necesitaban un SUV compacto que por precio no se alejase excesivamente de un Golf para así poder atraer al cliente que busca lago más emocional que el compacto de toda la vida desembolsando unos mil euros adicionales aproximadamente.

Como mandan los cánones de diseño de este tipo de vehículos nos encontramos ante un coche con un frontal ancho y macizo, con una linea de cintura muy alta con nervios laterales marcados, algo que es norma de la casa en los últimos modelos con unas ópticas delanteras divididas en varias piezas independientes para ganar vistosidad y atractivo. En cuanto a la trasera es similar a la de su primo el Audi Q2 con caída pronunciada en el pilar c. Particularmente creo un acierto las inserciones en aluminio en la parte frontal y laterales del coche.

Es un buen intento de romper la sobriedad de los modelos de la marca, podemos establecer hasta 24 combinaciones diferentes entre tono de la carrocería y color del techo.
En conducción se nota que nos encontramos en un coche mas aventurero que el conocido Golf, la altura a la que conducimos así lo atestigua, el puesto de conducción es bastante cómodo y se encuentra una ergonomia muy adecuada con unos simples ajustes. Sorprende la facilidad de conducción y la maniobrabilidad y las sensaciones de compacto que desprende, fruto en gran parte de compartir plataforma con el Golf. La unidad que tuve la oportunidad de probar era con tracción integral (4motion) y el conocido 2.0 Tdi deç
150cv DSG y en acabado Sport. Es un coche que pisa con gran firmeza manteniendo a muy alto nivel la comodidad de sus ocupantes.
El motor más que contrastado y vendido en la marca, asociado al cambio automático de 7 marchas funciona de maravilla, si a eso unimos la variante de tracción integral ya completamos el “juguete”.
Sentados a los mandos de este T-Roc rápidamente sabemos que aun conservando la sobriedad de los diseños alemanes la marca ha llevado a cabo un diseño mas desenfadado y “campero” permitiendo inserciones de color que en determinados tonos pueden resultar demasiado estridentes para el día a día. Todo queda muy a mano del conductor y tienen muy buena orientación.
El cuadro Digital que ya hemos conocido por otros modelos funciona a la perfección y eleva muchisimo el nivel de calidad interior percibida. Si echo de menos que determinadas partes no sean de plástico mullido y se encuentren conformadas por materiales duros que a la vista y al tacto no dejan buena impresión.

Las plazas traseras son cómodas incluso para personas que se salgan del standar de altura y el maletero es muy bueno en la versiones normales y correcto en las versiones 4Motion que ven reducida su capacidad.

Como de costumbre me gusta compartir con vosotr@s la version y/o equipamiento que veo más equilibrado y aconsejable para la compra. En gasolina me decantaría por un 1.5 Tsi Evo de 150 cv en acabado Advance mientras que en gasóleo y de momento la opción es el de la unidad probada. Si equiparía las versiones DSG con la opción de “Volante Multifuncional con Levas del Cambio” para los que nos gusta dejar en determinados momentos el cambio automático.
Para concluir agradecer como siempre a Huertas Motor Consesionario Oficial Volkswagen en Murcia la cesión de la unidad de pruebas y la colaboración con este Blog.
Saludos a tod@s. Seguimos conectados.

