Nada tiene que ver esta segunda generación del Renault Koleos con la anterior que pasó sin pena ni gloria por nuestro país y de la que pude ver muy pocas unidades en la calle, la mayoría de ella vistas en los últimos tiempos de su vida comercial.

Visto desde fuera y en un primer flash vemos un coche con mayor personalidad al mismo tiempo que destila la nueva esencia de la marca, En la trasera la línea led de los faros confluye hasta casi el logo central haciéndolo muy llamativo e inconfundible sobretodo de noche. La parte delantera con los también característicos faros a lo “Megane- Talisman”, muy robusta y con una parrilla cromada de dimensiones superiores a la de su hermano pequeño el Kadjar nos lleva a intuir que estamos ante SUV D. A una cierta distancia me llama mucho la atención la altura del coche sobre el suelo un aspecto muy a tener en cuenta para aquellas incursiones por terrenos en mal estado.

El interior como el exterior nada tiene que ver con su antecesor, ya a bordo la vista se va en primer lugar a la pantalla vertical central del sistema de información y entretenimiento. El único pero en este sentido lo encuentro en el navegador ya que lo veo algo pobre en gráficos y definición para un coche del nivel del Koleos que demandaría poder montar un navegador mejor que el utilizado por el resto de la gama. La posición de conducción es muy satisfactoria se domina muy bien el entorno y te encuentras en un asiento muy confortable. La segunda fila de asientos es como estar en un confortable sofá del salón de casa, es amplía para tres adultos e incluso para dos sillas infantiles y poder situar a otro en su plaza central. El maletero se encuentra en la media de un coche de estas características y lo mejor si necesitamos mucho espacio de carga es poner una red separadora o rejilla para poder llegar hasta el techo, por cierto no se puede montar ni en opción una tercera fila de asientos con poca practicidad bajo mi punto de vista si no es para que viajen niños.

El ambiente interior me recuerda por amplitud por materiales y por diseño al exclusivo Espace, con la salvedad de los asientos traseros individuales que equipa el exclusivo monovolumen-todocamino.
En cuanto a motores únicamente tenemos opción de comprarlo con motorización de gasóleo, la marca argumenta que el grueso de las ventas en este segmento se concentra en motores diesel por lo que al menos de momento no ve necesario ofertar variantes de gasolina. El bloque de motor es el ya conocido 1.6 dci, en su variante de 130 caballos (manual y tracción delantera), y otra variante con 175 caballos de potencia, pudiendo elegir ésta en versión 4×4 o automático (X-Tronic) o ambas cosas a la vez.
Mi recomendación y si el presupuesto lo permite es comprar el de 175 caballos de ponencia automático y en el nivel de equipamiento intermedio denominado Zen, con el necesario paquete R-Link 2 con equipo Bose que incluye una pantalla de 8,7 pulgadas con sistema de navegación 3D.

Un seguidor me comentaba al hilo de mis comentarios en redes sociales que no veía necesario gastar lo que vale este Koleos teniendo disponible el Megane Sport Tourer por bastante menos dinero y según él una opción mucho más interesante para viajar. El argumento fácil sería poner sobre la mesa las cualidades para circular por terrenos no urbanos, aunque si no optamos por la versión 4×4 ese argumento prácticamente se diluye ya que no podremos aventurarnos mas allá de pistas de tierra en buenas condiciones , para mí la principal baza reside en una habitabilidad trasera excepcional en la que si pueden viajar de manera cómoda tres adultos y por cierto con salidas de ventilación traseras.
Debemos dejar claro que hablamos de un SUV de segmento D y eso hay que tenerlo muy presente a la hora de la factura final a pagar por el coche, en cuanto al precio se sitúa algo por encima de su primo el Nissan X-trail pero debemos tener en cuenta que es novedad y como tal el precio irá descendiendo en no mucho tiempo conforme avance su vida comercial.
Saludos a tod@s. Seguimos conectados.

